Carboxiterapia

Consiste en la administración de gas carbónico (CO2), generando un enfisema subcutáneo que conducirá a la obtención de diferentes fines terapéuticos.

Presenta dos formas de actuar, por su acción farmacológica y por su acción mecánica.

Por un lado el CO2, tiene una acción vasodilatadora sobre la microcirculación que conlleva al aumento del flujo sanguíneo local y por lo tanto la llegada de hemoglobina cargada de oxígeno y nutrientes a la zona tratada.

Se produce además, un intercambio gaseoso llamado Efecto Bohr, que se caracteriza por mayor afinidad de la hemoglobina por el CO2, liberando más oxígeno en la zona, vasodilatación a consecuencia de la hipoxia, aumento del metabolismo local (oxidación de los ácidos grasos) y facilita la liberación de angiotensina, lo que da lugar a la angiogénesis.

Por otra parte, la presión ejercida al administrar el CO2 en los tejidos realiza una accion mecánica que provoca daños controlados y limitados a los mismos, con ruptura de la membrana de los adipositos, despegamiento y porterior redensificación de los tejidos y reducción de la fibrosis local.